RETIRO DE SILENCIO

El silencio es una herramienta de autoconocimiento muy poderosa, que te da la posibilidad de tomar consciencia de tu fortaleza y tu poder interior.

Este es el objetivo de este retiro donde, a través de la práctica del silencio, entrarás en contacto con la sabiduría que en ti reside y en esa sabiduría hallarás respuestas. Yo te acompañaré en absoluto silencio y meditación. Sin palabra, simplemente en presencia, desde el ser y estar.

La duración de este retiro es de viernes a domingo (después de comer) y hay un máximo de 10 plazas disponibles.

PROGRAMA:

9:00 – Desayuno.

10:00 – 13:00 – Meditación.

13:30 – Comida.

16:30 – 20:00 – Meditación.

20:30 – Cena.

22:00 – 24:00 – Meditación (opcional)

Este año 2019 tendrá lugar la quinta edición del Retiro de Silencio que llevo años organizando en la montaña de Benicassin (Castellón), así como el primero en Pontevedra (Galicia). Consulta la pestaña «Contacto y agenda» para ver las fechas y reservar tu plaza.

Regálate unos días en absoluta paz, sosiego, amor y armonía.


Así define la experiencia una de las personas que ha compartido uno de estos retiros conmigo. Espero que te sirva:

Carmen (Castellón)

Todavía recuerdo la ansiedad, bloqueo y tristeza que tenía cuando aquella mañana de sábado empecé un Retiro de Silencio.
Las primeras horas fueron difíciles. Controlar la respiración cuando tu cuerpo y tu mente están bloqueados. Recuerdo que necesité un baño de agua fría para poder bajar las pulsaciones de mi corazón y poder centrarme en mi respiración.
En esos primeros momentos el aire en las inspiraciones no me llegaba más allá del pecho.

Todo cambió durante y tras el retiro.
Me vi a mí misma. Sentí que mi cuerpo sufría y se bloqueaba porque no le prestaba atención. No sabía respirar.
Durante el retiro, con la meditación, repase momentos de mi vida buenos, malos, peores. Y lloré, mucho, en silencio. Necesitaba limpiar mi mente, mi alma. Desbloquearme.
Lo conseguí. Se transformó en una experiencia fantástica. A medida que pasaban las horas en silencio el aire llegaba a todo mi cuerpo. Mi cuerpo y mente se relajaron. Disfrutaba de sentirme bien.
Estar día y medio en silencio me cambio a mí, mi forma de entender, de percibir, de vivir. Y cambiaron cosas a mi alrededor. Sutiles y no tan sutiles. Todo mejoró considerablemente: en el trabajo, en la familia, hogar.
Cambio mi energía. Y la energía donde me encuentro.
Para mí fue una experiencia tan potente y positiva que la he repetido en más ocasiones durante más horas.
Es toda una experiencia tener una cita con el silencio. Con uno mismo.
Más que recomendable, NECESARIO.