Reiki para embarazadas, bebés y niños
Para la futura mamá…
Durante el todo el período de gestación la madre va sufriendo distintos cambios, de temperamento, de sensibilidad, miedos, stress, ansiedad, varices, calambres, dificultades con el sueño, etc…
Recibir Reiki durante el embarazo es beneficioso tanto para la mamá y como para el bebé ya que ayuda al desarrollo físico y emocional y no tiene efectos secundarios o dañinos para ninguno de los dos. En caso de situaciones traumáticas y conflictivas ayuda a reestablecer la armonía.
Llegado el momento del parto el Reiki ayuda a que este se desarrolle con mayor naturalidad y fluidez. Si el Reiki es beneficioso en la época del embarazo tanto o más será en el momento en el que el bebé llega…
Los bebés y los niños están libres de los prejuicios y tiene tendencia a estar energéticamente equilibrados. La energía Reiki fluye sin impedimentos, naturalmente, sin los bloqueos causados por temores o convicciones rígidas de cualquier tipo. Los bebés notarán mucha mejoría en períodos como el del cólico del lactante, inicio de dentición, otitis, trastornos de sueño, etc…
El beneficio de Reiki en los niños comienza ya en el vientre materno ya que favorece su energía luminosa, los nutre y sobre todo los protege. Reiki también ayuda a los niños que son muy tranquilos a ser más receptivos, puesto que esta energía agudiza los sentidos y logra que la persona tenga una percepción distinta de la vida. Además, es muy útil para los pequeños que tienen dificultades para concentrarse.
Muchos padres recurren a un tratamiento de Reiki para sus hijos cuando tienen problemas de hiperactividad, timidez, pesadillas, insomnio, depresión ó porque han atravesado por situaciones familiares que les producen angustia, como por ejemplo la separación o pérdida de sus padres. Pero este desequilibrio se produce porque tienen la capacidad de absorber la energia que los circunda.
Cuando se trata de bebés o de niños de corta edad es necesario adaptar las sesiones de acuerdo a su capacidad para quedarse quietos mientras se les imponen las manos. Es mejor que estén dormidos, para que estén más relajados.



