Crisis de sanación

Algunos pacientes tras recibir la sesión experimentan unos cambios en su organismo que pueden resultar molestos. Entonces piensan que el Reiki le ha ido mal y que no sólo no le ha beneficiado, sino que también le ha causado trastornos en su persona.

Lo que se está dando es lo que llamamos una “crisis de sanación”. Esto es un proceso que se activa al recibir Reiki, mediante el cual nuestro cuerpo físico libera toxinas acumuladas en nuestros órganos y nuestro cuerpo mental-emocional libera emociones o pone de manifiesto patrones de pensamiento que nos son nocivos.

Como síntomas mentales-emocionales podemos experimentar: ira, tristeza, miedo, odio, ansiedad y como síntomas físicos: incremento de sudor, orina y evacuaciones, sarpullidos, síntomas de resfriado o gripe, dolores de cabeza, etc.

Cada persona responde al tratamiento de una manera distinta. Por lo general una crisis de sanación se suele dar en los desbloqueos (1 sesión diaria durante 4 días consecutivos).

Cuanto mas largo sea un tratamiento de Reiki más completos y duraderos serán sus efectos.

En una sesión se actúa sobre las consecuencias y se resuelven problemas puntuales. En estos casos el agravamiento aparente remitirá al cabo de dos o tres días pero suele ser conveniente realizar mas sesiones. Pero con el Reiki aplicado planificadamente y sin prisas, se armoniza al individuo y se orienta hacia la causa de los males y su globalidad ya que un tratamiento integral afecta al conjunto del cuerpo, mente y espíritu.

Toda metamorfosis implica cierto grado de sufrimiento. Con el Reiki a veces se reviven acontecimientos pasados que a veces son desagradables y producen angustia, miedo, abandono, rechazo. Manifestar las emociones es necesario para limpiar el alma y liberarla energéticamente. Cuando la energía desencadena estos fenómenos conocidos por los reikistas como “removidas”, el paciente no debe asustarse y abandonar la sesión sino por el contrario, reafirmar su confianza en el poder del Reiki.

A veces ocurre que el paciente acude por una dolencia física y al final del tratamiento su comportamiento, el modo de pensar, la forma de relacionarse con los demás ha cambiado. Esto se debe al reequilibrio emocional y mental que Reiki produce.