Flores de Bach

Se trata de una de las terapias prototípicas de la medicina vibracional y está basada en el uso de esencias de flores silvestres, arbustos y árboles.
Dichas esencias son extractos sutiles líquidos que conservan la cualidad energética de la flor o árbol determinado. Con ellas se equilibran las emociones que alteran a la persona con el fin de que pueda afrontar o resolver su problema.

¿Para qué están indicadas?

  • Enfermedades físicas o psicosomáticas.
  • Trastornos psicológicos o emocionales.
  • En el desarrollo personal, ya que nos ayudan a profundizar en nuestro interior y a equilibrarnos.

Las esencias son completamente seguras y naturales. Carecen de contraindicaciones y efectos secundarios. Al no llevar componente químico alguno no crean adicción y ni existe el riesgo de producir sobredosis. También pueden tratar animales y plantas.

En 1976 la O.M.S (Organización Mundial de la Salud) reconoció la terapia floral como un sistema médico, pero es importante subrayar que las Flores de Bach y otras esencias florales no sustituyen otros tratamientos, sino que son compatibles con tratamientos alopáticos, homeopáticos u otros remedios farmacológicos o naturales.

Preparando Flores de Bach

Tu fórmula de Flores de Bach personalizada te llega por correo a tu domicilio, acompañada de sencillas instrucciones para sepas tomarla y guardarla de forma que mantenga todas sus propiedades.

Para sanar cada desequilibrio emocional existe una combinación de Flores de Bach. ¿Qué es lo que necesitas sanar tú?


Comparto contigo la experiencia de una de las personas para las que he preparado Flores de Bach, espero que te sirva:

Sole (Redondela)

“Al dar a luz me encontré con que mi vida dio un vuelco impresionante. Creía que tenía muy claro cómo iba a criar a mi hijo y qué iba a hacer y qué no y lo bien que iba a controlar todas las situaciones que se me presentasen.
Fantasías rosas. La vida, como siempre, tiene algo más que decir y me encontré con que mis decisiones y mis ideas sobre la maternidad y lo que es criar a un hijo, eran abierta y ampliamente criticadas por ABSOLUTAMENTE todo el mundo de mi entorno; hasta el punto que influenciaron incluso al padre de mi bebé y en un momento dado me vi totalmente sola contra el mundo. Es demasiado para una persona que acaba de vivir una experiencia maravillosa, pero extenuante, y que tiene a una criatura 24 h demandando atención y cuidado. O me dedicaba a ella o me defendía del mundo o me volvía loca.

Afortunadamente para mí, una amiga en común que tenemos Elena y yo me sugirió probar con las Flores de Bach, a lo que accedí porque fue en un momento en que empezaba a rechazar a mi bebé creyendo verdaderamente que era una mala mamá y que estaba haciendo todo mal.

Al empezar a tomar el tratamiento de flores empecé a sentirme mejor y poco a poco todo se fue poniendo en su sitio. Empecé a ser yo misma de nuevo y tuve fuerzas para plantar cara. Retomé las riendas de mi maternidad y de mi vida y, aunque seguí recibiendo críticas, dejaron de afectarme. Ahora yo elijo, y elijo criar a mi hijo con apego, lactancia materna, colecho y porteo. Y sin la ayuda de las flores tal vez mi bebé se habría perdido alguna de estas opciones por no haber podido más.
Gracias, Elena, por tu ayuda.”