Testimonios

Esto es lo que comentan algunas de las personas que han podido experimentar de primera mano mi labor como terapeuta, espero que te sirvan:

La primera sesión de Reiki 

Jose Luis C. (Meaño, Pontevedra) HECHO

“Mi primer contacto con el Reiki no fue casual. Como coordinador de spa una de mis funciones era estar atento a todo lo relacionado con las terapias alternativas y el Reiki siempre figuraba entre las más valoradas.

Conocí a Mª Elena y no dudé en pedirle una cita para mi primera sesión… fue una experiencia inolvidable. Ya desde los primeros minutos de la sesión, caí en una profunda relajación, totalmente consciente; podía apreciar en algunas partes de mi cuerpo, como la coronilla, un calor intenso pero muy agradable. En un momento dado, una sucesión de imágenes comenzaron a desfilar ante mí… la experiencia, repito, fue inolvidable.
Esa paz, ese reecuentro conmigo mismo… difícilmente lo he apreciado en otros momentos o con otras terapias. Quedé tan fascinado que repetí varias sesiones y aunque aquella primera vez fue única, la sensación de paz, y bienestar siempre está ahí. No dudé en formarme en el primer nivel con Mª Elena y en breve realizaré el segundo.

A todos aquellos que busquen algo diferente, sutil y efectivo, les recomiendo que prueben unas sesiones de Reiki…comprobarán que realmente es una terapia única.” 

 

 

Charo Fernández (Asturias) 

“Mi primer contacto con el REIKI fue a través de Mª Elena, mi AMIGA y MAESTRA. Lo que sentí en esa primera sesión fue tan fuerte, que consiguió modificar de manera sustancial mi manera de afrontar la vida. Por describir, de la manera más simple, mis percepciones en ese momento, he de decir que de un estado de relajación como nunca había experimentado (llegué a dormirme ), pase a sentir una especie de corriente eléctrica que recorría mi cuerpo; sin embargo, esto no fue lo más impactante de la sesión, la sorpresa vino de la mano de unas imágenes que vinieron a mi mente con un objetivo muy claro: tranquilizarme, ayudarme a cerrar historias del pasado y sobre todo hacerme sentir segura, protegida y amada.

Todo esto ocurrió cuando estaba atravesando una de las peores etapas de mi vida y puedo asegurar que el REIKI y las Flores de Bach, que llevo casi tres años tomando, han sido determinantes para que pudiera recomponerme y tener la seguridad en mí misma necesaria para plantar cara y ganar algunas batallas muy complicadas.

Después de ese día clave, Mª Elena me ha formado en primer y segundo nivel de REIKI. Nunca agradeceré lo suficiente a Mª Elena todo lo que me ha transmitido.”

 

Iniciación al Reiki

Eva Aguado de Santiago (Fuentesaúco, Zamora) HECHO

“Por cómo soy y como trabajadora social, “ayudar a las personas” es una constante en mi vida.

Cuando descubrí el Reiki, dejándome llevar por la curiosidad de conocer algo nuevo, me formé sin haber tenido ningún contacto previo y descubrí entonces que, aunque no sea siempre de la misma manera, todos tenemos mucho que aportar y ninguna es mejor o peor.
Descubrí la importancia de cuidarse a uno mismo para cuidar a los demás; y me descubrí….

Por todo ello estoy agradecida al universo por poner el Reiki en mi camino y a Mª Elena, por ser mi maestra.
BESOTES»

 

Carlos (Ferrol) HECHO

“Un día que fui a la playa, encontré a una vieja conocida brillando como la luna, cuando antes estaba triste y apagada. Acababa de iniciarse en Reiki. Tomé nota.
Dos años después, mi mujer decidió empezar a formarse como terapeuta de Reiki, para continuar la terapia iniciada meses atrás. Y volví a ver a la primera mujer, la que brillaba como la luna, ahora brillando como el sol. Ya era maestra de Reiki. Entonces quise brillar como ella y poder también extender esa luz. Ahora ya me he iniciado en el segundo nivel de Reiki y estoy muy feliz y muy agradecido, y es difícil describir hasta qué punto es así. Gracias Mª Elena. Gracias Sandra.”

 

Reiki a distancia

Sandra (A Coruña)

“Contacté con Mª Elena en enero del 2009 debido a una artritis que llevaba tiempo intentando superar sin éxito; todo lo que había probado en los tres años anteriores (el protocolo de la doctora Clark, dietoterapia, chi kung) había tenido un efecto de contención, pero nunca logré eliminar el problema por completo, de manera que cuando se me presentó un brote nuevo en diciembre del 2008 empecé a desesperarme un poco.

Fue por aquellas fechas cuando una conocida me habló de Mª Elena y me decidí a probar el Reiki. Hablamos por teléfono y acordamos que, debido a la dificultad para concertar una sesión presencial, el tratamiento sería a distancia. Como yo tenía mucha prisa ni siquiera llegamos a vernos antes de comenzar. La verdad es que yo tenía ya una gran fe en las terapias energéticas porque había visto muy buenos resultados en otras personas (aunque no en mí), y sabía que tenía poco que perder si no funcionaba (el desbloqueo costaba una décima parte de lo que me había llegado a gastar en otros tratamientos) y muchísimo que ganar si tenía éxito. Además, la terapia a distancia me resultó muy cómoda, porque no tenía ni que salir de casa, y agradable, porque consiste en relajarse sobre una tumbona durante una hora a la semana y dejar que la energía haga su trabajo…

Pues bien, en poco más de un mes la artritis de las manos había desaparecido. ¿Magia? Definitivamente no. El Reiki me dio fuerzas nuevas, limpió mi mente y aclaró mis emociones, pero el trabajo tuve que hacerlo yo, con un cambio de actitud basado en el abandono de las viejas pautas de conducta que me condujeron al problema físico. Y aquí es donde el terapeuta de Reiki marca la diferencia: sin la orientación y el apoyo que me dio Mª Elena ni siquiera sé si lo habría conseguido. Por eso he querido dedicarle estas líneas con todo mi afecto y gratitud y animar a quienes tengan dudas. ¡Mil gracias por todo!”

 

Eva María González Prieto (Asturias) HECHO

Gracias Mª Elena por descubrirme este mundo y poder descubrirme a mí misma.
Empecé con la terapia de Reiki a distancia, al principio era un poco escéptica de cómo podía ser posible recibir energía a distancia, probé en el mes de marzo y ahora, en de mayo de 2010, ya estoy formada en el II nivel de Reiki.

Para mí el Reiki ha sido una renovación de vida, ahora tengo más conciencia de mí misma, más seguridad y paciencia, es algo muy recomendable en lo que creo que todos deberíamos estar formados. Ahora mismo todo a mi alrededor conoce el Reiki y lo recibe y todos estamos agradecidísimos a esta energía del amor.

La sesión a distancia, que aun recibo de Mª Elena y que seguiré recibiendo, es idéntica a la presencial. Para mí las sensaciones son las mismas, noto cómo la energía me recorre o se centra en el algún punto donde sea más necesaria. La sensación de calma, relajación, es altamente gratificante ya que mi vida esta en continuo movimiento laboral, emocional…
La ayuda del Reiki ha sido un antes y un después en mi vida. Ahora me cuido más emocionalmente y físicamente, y todo gracias a Mª Elena, su formación y sus terapias a distancia.

Estaré eternamente agradecida a esta puerta que has abierto en mi vida, que simplemente ha sido mi salvación. GRACIAS.”

 

Charo. Junio 2010. O Carballiño (Ourense)

“La grandeza de un buen terapeuta radica, desde mi punto de vista, en ser el guía que acompañe al paciente en su proceso personal, en ser dinámico a la hora de adaptar, introducir y combinar terapias, en estar comprometido con la labor que realiza. Todas estas cualidades, entre muchas otras, las posee la Maestra Elena.

En mi caso personal, yo no tenía ninguna dolencia física relevante, salvo alguna desventaja crónica ( garganta muy sensible, vejiga problemática), pero sí dificultades a nivel psicológico y emocional (miedos, inseguridades, baja autoestima, culpa, codependencias, sufrimiento por las ausencias, etc.) que a lo largo de la vida se tradujeron en algunos problemas de relación y sobre todo en una suerte de meláncolico pesimismo, con alegrías sólo puntuales y efímeras.

Yo ya sabía del buen hacer y de las capacidades de Elena y había recomendado con entusiasmo su trabajo a varias personas, que llegado el momento se decidieron a iniciarse con ella en Reiki; hoy me consta que les cambió la vida. Mi momento llegó más tarde, acelerado quizá por un malestar y una tristeza más grandes si cabe en aquel momento por la situación personal. Yo había estado mucho tiempo siguiendo una terapia de psicoanálisis que me había puesto en la pista de muchas dificultades de raíz honda en mi psique; pero es un proceso lento y por ende costoso. Aunque me ayudó mucho, la terapia con Elena es muchísimo más fructífera, rápida, holística y satisfactoria.

La gran mayoría de mis sesiones con Elena son a distancia. Los primeros cuatro meses y medio se centraron en reiki-empezando por un desbloqueo- siempre combinado con Flores de Bach y también con aromaterapia y cromoterapia. Hace algún tiempo también me empezó a tratar con diksha y desde hace unos días hemos empezado las sesiones de la terapia metamórfica. Además, Elena me recomendó varios libros que son muy interesantes para mi proceso personal y que me condujeron al descubrimiento o redescubrimiento de otros.

En poco más de cinco meses he empezado a ganarme una vida entera. Sé que aún me queda recorrido, no siempre fácil, pero intento estar atenta a todo el aprendizaje que sea posible, a cambiar actitudes y a seguir las claves del amor incondicional, el perdón, la confianza y el agradecimiento. Es una elección personal que implica la voluntad de cambio y las ganas de mejorar desde el interior para poder irradiar al exterior, ayudando al conjunto de la Madre Tierra empezando por uno mismo.

Mil gracias a las personas queridas que de un modo u otro, desde la presencia y desde la ausencia, contribuyen a mi sanación. Mil gracias sobre todo a Elena por ser mi terapeuta, guía y ayuda.”

 

Técnica metamórfica

Ainara Legarreta (Erandio-Bizkaia. Vigo-Pontevedra.) HECHO

“Comencé una terapia con Mª Elena porque mi cuerpo se rebeló contra mí en forma de tumor uterino. En medio de una vorágine de sentimientos de culpa, dolores del pasado sin curar, baja autoestima, etc… entendí que si quería recuperar mi vida y gobernarla yo misma, necesitaba ayuda.
Me decidí por el Reiki porque buscaba algo alternativo y que tratara los problemas de cuerpo y mente de manera conjunta. Después descubrí que también tenemos que cuidar el alma… Al principio, el Reiki y las Flores de Bach me ayudaron a relajarme, a permitirme a mí misma sentir con mi cuerpo, a encontrar el paralelismo entre mi yo interior y mi cuerpo y a reflexionar de manera productiva sobre las consecuencias que mis actitudes y conductas tienen sobre mí.

Yo sentía que crecía un poco cada semana después de las sesiones de Reiki.
Con el paso del tiempo, Mª Elena entendió que me vendría bien probar con la técnica metamórfica. Las sensaciones que he ido teniendo durante las semanas que llevo recibiendo esta terapia son mágicas. He comenzado a ver muchas cosas con claridad. Cosas que pensaba que serían espinas eternas en mi corazón van desapareciendo para dejar paso a los sentimientos positivos y de crecimiento propios. Me veo a mí misma a través de un espejo ficticio y trabajo para modificar todo aquello que no quiero mantener y busco los adornos que dan luz a mi interior. Empiezo a saber lo que significa quererse a una misma de verdad, y aunque me queda mucho para alcanzar ese nivel, ahora veo mejor el camino.

Hace dos días tuve la revisión de mi operación y todo va bien, yo creo que es en parte porque mi alma se está poniendo en consonancia con mi cuerpo.
Gracias Mª Elena.”

 

Reiki y quimioterapia

Isabel (Santander)

“Hola, soy Isa y quiero compartir mi experiencia sobre el Reiki con todos vosotros. La primera vez que oí hablar de ello fue a través de Mª Elena y meses después cuando llegó mi segundo cáncer o mi mal curado cáncer anterior es cuando gracias a Mª Elena me puso en el camino hacia la felicidad. Sí, aunque suene algo cursi, así es como lo siento.

Primero me dio Reiki a distancia acompañado de sus charlas telefónicas, consejos, libros que leer, etc; me fué tan bien que quise más y más. Las analíticas en mi proceso con la quimio iban mejorando gracias a esto, y también a la alimentación natural. Hoy por hoy sigo con el Reiki, mi cáncer ha remitido y soy feliz no solo porque haya cesado si no porque cada día es nuevo, veo las cosas de distinta manera y eso también llega a los que me rodean.
Gracias Mª Elena por ayudarme e iniciarme en el mundo del Reiki.”

 

Flores de Bach

Sole (Redondela) HECHO

“Al dar a luz me encontré con que mi vida dio un vuelco impresionante. Creía que tenía muy claro cómo iba a criar a mi hijo y qué iba a hacer y qué no y lo bien que iba a controlar todas las situaciones que se me presentasen.
Fantasías rosas. La vida, como siempre, tiene algo más que decir y me encontré con que mis decisiones y mis ideas sobre la maternidad y lo que es criar a un hijo, eran abierta y ampliamente criticadas por ABSOLUTAMENTE todo el mundo de mi entorno; hasta el punto que influenciaron incluso al padre de mi bebé y en un momento dado me vi totalmente sola contra el mundo. Es demasiado para una persona que acaba de vivir una experiencia maravillosa, pero extenuante, y que tiene a una criatura 24 h demandando atención y cuidado. O me dedicaba a ella o me defendía del mundo o me volvía loca.

Afortunadamente para mí, una amiga en común que tenemos Elena y yo me sugirió probar con las Flores de Bach, a lo que accedí porque fue en un momento en que empezaba a rechazar a mi bebé creyendo verdaderamente que era una mala mamá y que estaba haciendo todo mal.

Al empezar a tomar el tratamiento de flores empecé a sentirme mejor y poco a poco todo se fue poniendo en su sitio. Empecé a ser yo misma de nuevo y tuve fuerzas para plantar cara. Retomé las riendas de mi maternidad y de mi vida y, aunque seguí recibiendo críticas, dejaron de afectarme. Ahora yo elijo, y elijo criar a mi hijo con apego, lactancia materna, colecho y porteo. Y sin la ayuda de las flores tal vez mi bebé se habría perdido alguna de estas opciones por no haber podido más.
Gracias, Elena, por tu ayuda.”

 

El Abrazo de Gaia

Marisol (Sanxenxo) HECHO

Me sentí….agua, y fluí como una gota cayendo y dejando marca, haciendo movimiento. Sol, irradiando luz dorada amarilla a rayos poderosos hacia un todo y hacia mí misma. Y planta, junco verde que se balanceaba con el aire, sintiéndolo. Y se nutría a través de sus raíces del agua. Las raíces que eran mis piernas, mi parte que me conecta con la naturaleza. Vibró y se sintió recorrida por la energía NATURALEZA PLENA FUERZA NATURAL! AIRE, AGUA, TIERRA, Y FUEGO.
Ah! También sobrevolé el agua y el junco dejándome iluminar por el sol en forma de mariposa violeta.
Algo más que me dictó escribir o que más bien percibí al llegar a casa… venía en el bus y desde ayer, realmente agobiada… y respiraba profundo con pensar en el aire que circula entra limpio… me siento en PAZ. GRACIAS INFINITAS. NAMASTE, NAMASTE, NAMASTE MUJER PODEROSA!!!